Reflexiones


 

DE SU PUÑO Y TECLA                                         28.07.2013

Se reabre el debate. Con el paso de Lucia Etxebarría por el Campamento seudobucólico de Telecinco se vuelve a hablar de hasta que punto está de débil el mundo de la literatura.

Muchos de los contertulios, tertulianos o habladores de los corrillos de la cadena aseguraban que la premio Planeta hacía lustros que no vendía un libro, algo que, lógicamente falta a la verdad. La Etxebarría estaba ahí porque necesitaba la pasta, lo advirtió desde un principio. Bien es cierto que su paso por el reality daría para otro post que posiblemente realice. Pero, ¿qué hay de cierto en lo de las ventas de libros de Lucia Etxebarría? El mundo de la literatura no pasa por su mejor momento. Las editoriales han sabido verlo y recurren a rostros famosos (o famosillos) para atraer al distraído lector. Almudena Grandes ya realizó un articulo donde ponía de vuelta y media a los seudoescritores que ahora lanzaban libros en tropel única y exclusivamente por salir en la televisión.  ”Pero son los guardianes del tesoro, los depositarios de una herencia ancestral, los héroes de estos tiempos de chichinabo, donde cada día más necios confunden valor y precio. Y encima, tienen que aguantar que tantos famosos de medio pelo, periodistas, estrellas de la televisión, seudoaristócratas y demás aparezcan en los telediarios exhibiendo esos libros que, dicen ellos, son sus novelas” –advertía la GrandesHuelga decir que entre escribir y ser escritor hay una diferencia enorme. Cualquiera puede escribir, todos hemos escrito alguna vez un diario o alguna chuminada varia, pero de ahí a considerarse escritores hay un mundo. Por otra parte, tampoco creo que estos personajes que critica Grandes se consideren como tal.

Es cierto que en muchos de los casos también existe la duda de si realmente ha salido de su puño y tecla algunos de los libros que vemos en las tiendas de algún famosillo de medio pelo o de pelo entero. Pero creo que el cabreo de la Grandes hace honor a su apellido. Dudo que quien compre sus libros se haga después con un ejemplar de la biografía de Carmen Bazán. Quizá el enfado viene más por la rabia de que su libro que lleva detrás un trabajo de años no se venda de la misma manera que el de Jorge Javier Vázquez que posiblemente lleve menos trabajo y que cuenta con una legión de fans salidos de su programa. Pero en el mercado, como en la televisión, hay hueco para todos. Hay tipos y tipos de literatura, de libros y de escritores o gente que escribe (no confundamos). A nadie se le ocurriría comparar un libro de Almudena Grandes con el último de la Campos o con los consejos superchulis de Vicky Martín Berrocal.

Mi admiración por Almudena Grandes me obliga a decir que en este sentido patinó. Se dejó ver en ese escrito que realizó en El País, “Elogio a la literatura”, una debilidad innecesaria porque insisto que hablamos de públicos diferentes, estoy seguro. Nadie podría cuestionar el buen hacer de Grandes, de la Etxebarría y de otros tantos escritores. Te pueden gustar más o menos pero el reconocimiento de una extensa carrera les avalan como nuestros más insignes doctos en las letras. Los otros, los famosos, famosillos y famosetes dan otro color, otra vía a las secciones de libros de las tiendas. Libros de contenido cuestionable o baladí pero que conforme está el horno literario, se necesitan para sumar ventas. Pero la calidad, la calidad es cuestionable y debatible. En unos podemos hablar de entretenimiento, de furor por el famoseo, en otros hablamos de LITERATURA (con mayúscula). Son cosas diferentes y que pueden convivir sin afectar o infectarse entre sí.

PROBLEMAS                                               11.07.2013

Los problemas son lo grandes que queramos que sean. El nivel de colosalidad que imprimimos en nuestros devenires diarios marcarán la jornada, la semana e incluso en ocasiones el mes. Puede llevarnos a romper relaciones personales o a romper con nosotros mismos portando sobre las espaldas una losa autoimpuesta de manera innecesaria.

En muchas ocasiones, los problemas que se nos presentan tienen un poso, una historia que subyace y florece de manera previsible. Se veía venir. En su día quisimos taparlo; como esa sensación de poner tapagrietas en esas aperturas en las paredes que simplemente tapan la apariencia pero en el interior está resquebrajado y dañado. Con esto ocurre lo mismo. A veces ventilamos con rapidez los problemas, les damos una solución temprana para no rompernos la cabeza y protegernos lo antes posible escudados en la cobardía más plena. A los problemas hay que enfrentarse, darles la importancia justa, pero eso sí DIGERIRLOS. Es importantísimo filtrar, canalizar a través de nuestra mente, sentimientos y cuerpo las acciones que puedan repercutirnos en el futuro.  Es mejor un trabajo diario de canalización y resolución de microproblemas que una jornada desesperante de un problema de tamaño colosal. Una simple restauración del sistema, un resumen y análisis de la jornada antes de coger el sueño nos va a dejar más preparados ante cualquier imprevisto que se nos presente ante el tema que más nos preocupe. El trabajo está hecho, las ideas están claras, cualquier cosa que venga es nueva y voy a poder con ello. DIGERIR, FILTRAR Y ANALIZAR. Otra parte importante para esto de los problemas es desbrozar. Hay que eliminar todo el adorno, contexto y paja que el problema tiene alrededor. Cuando tenemos una preocupación tendemos a añadirle, por inconsciencia y masoquismo, más cosas malas. “Fíjate, mi pareja me ha dejado, además he suspendido el examen, está lloviendo, y en el ordenador no me funciona Internet”. No hay necesidad de unir males, lo que hay que hacer es despedazarlos, es como eliminar gérmenes, solo que estos hay que exterminarlos con nuestra sesera. ¿Tú pareja te ha dejado? ¿Hiciste análisis durante tu relación que te haya llevado a precipitarte a tal fin? Fallo, ahora estarías más preparado/a. Bien, el problema se presenta ahora. ¿Por qué te ha dejado? Si la respuesta es, “por otra persona” ¡No entiendo las lágrimas y el problema! ¡¡Lo que te has quitado de encima!! Si se rompió el amor… esas cosas pasan, el amor no se fuerza, se siente o no. Si se acabó es mejor dedicarse a otras labores que perder el tiempo que es muy valioso, y si el amor desapareció ese/a no era el que te correspondía. Y así sucesivamente. Despedaza el problema, busca siempre la parte positiva. ¡Todo tiene una lado positivo! ¡TODO! Haz el ejercicio y verás como buscando encuentras ese positivismo. Negativizarte te hará caer en un bucle sin fin donde te retroalimentarás del pesimismo, contagiará a tu entorno y te tendrá días en la cama moqueando y perdiendo el tiempo. Déjate ayudar, si sientes que no puedes solo/a cuenta tu problema a la persona de más confianza, que sepa escuchar y aconsejarte. A veces contar nuestras preocupaciones a otra persona o a nosotros mismos nos ayuda a arreglar las ideas y otras personas pueden darte perspectivas que tú no ves.

Hay problemas y problemas. Hay algunos extremadamente graves que el tiempo se encarga de solucionar, de suavizar o de mantener. Lo que hay que intentar es mantenerse sereno, la frialdad en ocasiones te protege aunque a veces corres el riesgo de que te absorba y forme parte de tu carácter de por vida. Estamos de paso, dos días si me apuras. Perder el tiempo con problemas es del género tonto. Todos tenemos días malos, pero al día siguiente hay que amanecer diferente. Los problemas no son enemigos, a los problemas se les vence, deben ser pasajeros. El problema está en nuestra mente.  Hay que luchar y darle a la vida la importancia justa. Desdramaticemos. Montar un culebrón venezolano de cualquier nimiedad nos hará ser menos felices, hay que lamerse las heridas porque por mucho que te escuchen, a la noche los problemas son propios y nos corresponde a nosotros enfrentarnos con dignidad, protegiéndonos y saliendo ilesos. Y se puede.

 

EL AMOR DAMISERIL                                             01.06.2013

Ay, el amor (suspiro, y sigo). El amor entre hombres y mujeres ha sido un tema comentado hasta la saciedad. Hay muchos “estudiosos” que consideran que los hombres y mujeres están predestinados a no entenderse jamás, que están abocados a la guerra perpetua, al juego del ratón y el gato porque al fin y al cabo son (somos) diferentes. Otros, por ejemplo, consideran esta reflexión como la mayor chorrada jamás dicha. Este es el caso de Rosetta Forner en su último libro El Príncipe que dio calabazas a la princesa que creía en cuentos de hadas.

Desde que nacemos hombres y mujeres adquieren un rol en la sociedad. Se les instruye, se les exige ser de una manera u otra.El hombre debe ser el fuerte, el inflexible, jamás debe llorar ni tener sentimientos, eso es terreno de la mujer, de eso de los sentimientos se encarga la mujer, el hombre es un insensible por naturaleza. ¿Cuántas veces hemos oído aquello de “los hombres no lloran”? Sé que es una frase que cada vez es más residual, que podría aplicarse a películas de Clint Eastwood, pero en muchas ocasiones es así. Muchas mujeres se enganchan a esta premisa para culpabilizar a sus parejas. Ojo, no hablo de la mujer en general si no de algunas en particular, las que Rosetta llama damiselas o mujeres de diadema floja. En ocasiones, cuando una pareja (heterosexual) discute, las damiselas acaban asegurando, incluso a su círculo de amigas damiseriles, que “su hombre” es un insensible, es incapaz de comprenderla. El problema es que la insesibilidad de la que la damisela hace referencia es realmente que el hombre (su hombre) no está cumpliendo con las expectativas amorosas que ella pensó para su cuento.

La damiselas, y podemos verlo en infinidad de cuentos popularmente conocidos, es la princesa que espera ansiosa a su príncipe azul que la salve y le lleve en su caballo a un mundo maravilloso. A un mundo que ella se ha creado como idílico. Cuando aquello no ocurre, el hombre es un insensible y no es capaz de hacerla feliz. Que esa es otra. Algunas damiselas otorgan a su pareja la responsabilidad de hacerla feliz. Por no hablar, del victimismo, de aquellas que se refugian en su pasado, en sus traumas y aseguran que ellos deben ayudarlas a superarlo y para eso necesitan mucho amor (o mucha complacencia y sumisión). Ahí radica otro de los problemas, esperar que los otros te hagan feliz. No señores/as. El ser feliz depende de uno mismo. No puedes esperar a que la otra persona cubra el amor que no eres capaz de darte tu misma/o. “Estoy triste, me siento desolada, arréglame el problema”, pensará alguna damisela como si fuese deber de “su hombre”. Si no lo consigue, es un insensible, lógicamente. Si primero no aprendes, y recalco la palabra aprender, a quererte tú mismo/a nadie va a lamer tus heridas. Porque, si esperas que te las cure tu pareja, se va a crear una dependencia, y vas a darle la responsabilidad al otro de hacer algo que jamás va a ser capaz de cumplir como tú quieres. El problema viene cuando el hombre asume esas palabras, cuando acaba creyendo que es incapaz de amar a “su chica”. Ahí, las damiselas manipulan a sus anchas, les tienen donde lo querían indefenso y acomplejado.

Pero también debemos hablar de reproches. ¿Cuántas damiselas comentan con su corte damiseril lo malo que es su hombre? “Y fíjate lo que ha hecho el insensible de mi novio, porque siento que no me quiere, que no me cuida (¿no me cuida?), que no le importan mis sentimientos” Pero… “no te vayas, no puedo vivir sin ti, eres mi otra mitad (¿mi otra mitad?)” Vuelta a la incongruencia damiseril. ¿Si es tan malo por qué no le mandas a tomar viento?¿Si tan infeliz te hace por qué no le das puerta? “Déjalo, pobrecito (no sabe amar)” -pensará alguna de ellas. Acusar es muy fácil, las damiselas lo usarán para quitarse responsabilidades. “La culpa es suya, no me comprende, no entiende cómo me siento, es un insensible” -dirán. De esta manera, en apenas unos segundos se han quitado de encima toda responsabilidad y la han volcado en su pareja que anda aturdido porque no acaba de comprender porque no sabe hacer feliz a su pareja.

¿Por qué no sabe? Primero porque ni uno ni otro ha conseguido hacerse feliz a sí mismo. Si él se hubiese amado, querido y conocido no andaría perdiendo el tiempo con damiselas que les hacen sentir que no saben amar. Del mismo modo pasa a la inversa. Si ella supiese que no hay príncipes azules, que destiñen, que esto del amor empieza por uno mismo luego no andaría esperando que el otro cubra sus carencias afectivas. En esta sociedad parece que nacemos, debemos enamorarnos y morir felices y comer perdices (con lo indigestas que son). De esta manera, muchas damiselas y damiselos, andan sin rumbo por el amor, se conforman con el primero/a que les guiñe un ojo, que les haga sentir un poco cómodos/as, pero luego cuándo viene esto de amar todo se desmorona porque ninguno acaba de entender porque no son capaces de cubrir el amor que “necesita” el otro o uno mismo. Las relaciones que mantenemos con los demás son un reflejo de las que tenemos con nosotros mismos. Si nuestra autoestima es fuerte, si somos capaces de conocernos, de amarnos, no dejaremos que nos manipulen en esto del amor. No permitiremos que nadie nos acuse de no saber amar. Mientras que si nuestra autoestima está por los suelos y no hemos reparado en conocernos y querernos, andaremos de flor en flor buscando el polen que jamás terminará de cubrirnos porque el fallo reside en no habernos querido nosotros previamente. Algunos/as creen que necesitas amar, está puesto por alguna parte de nuestro recorrido vital. Tener pareja es de obligado cumplimiento. Mentira absoluta. Con este pensamiento te tirarás a las ofertas buscando a alguien que cubra tu cuento.

Por tanto, ámate a ti mismo, conócete, explora tus recobecos sentimentales. Ten vida propia, no dependas de nadie ni cubras tus carencias volcándote en tu pareja hasta perder tu identidad. Una vez conseguido, no te dejes acusar de no saber amar, no dejes que la otra persona te convierta en su bote salvavidas. Si te otorga esa responsabilidad vas a sentir siempre que no puedes abandonarla porque acabará hundiéndose. Te atará y manipulará el tiempo que necesite. Lo importante no es tener pareja, lo importante es ser feliz con uno mismo y con los que te rodean. Si consideras que otra persona debe cumplir con tus expectativas amorosas andarás buscando constantemente ese amor, viendo en cada mirada a tu salvador, enamorándote de un amor idílico pero no de una realidad. Tu falta de autoestima y tu cuento de hadas te nublará la vista. ¡Cuidado!

P.D.: Del mismo modo que hay damiselas hay damiselos. Esto no es un ataque directo a la mujer, si no a las damiselas. Ahora plantéate ¿has sido damisela? ¿buscas ese príncipe azul? ¿te respetas y conoces tanto como para que nadie pueda hundirte y manipularte emocionalmente?

 

¿QUÉ ES EL MORBO?                                                                   02.09.2012

El Gran Debate alcanzó ayer holgadamente el 18% de share, lo que convirtió al programa en el espacio más visto de su franja horaria. Con este nuevo magazine político y de crónica social nadie recuerda ya la malograda Noria que dejó de girar de golpe por un fallo en su mecanismo que los clientes no supieron encajar. Nuestra televisión y el resto de medios de comunicación evolucionan progresivamente. Viran hacia lugares más fríos donde cada vez lo imposible parece más cercano. Ahora el morbo es otra cosa. ¿Quién pensaba hace quince años que un reality show iba a mostrar como dos jóvenes se daban cariño bajo un edredón? Ahora es posible y con todo lujo de detalles. Lo que históricamente se vino considerando morbo ahora pasaría desapercibido porque esta palabra ha tomado un nuevo cariz, más duro, más frío menos delicado.

Muchos periodistas, expertos en esto de la televisión, se empeñaron en ubicar el inicio del morbo televisivo en el especial que Nieves Herrero hizo de su programa De tú a tú sobre el caso de la niñas de Alcàsser. Hasta el municipio valenciano se desplazó el equipo para charlar con los padres de las jóvenes. Un especial que duró  en exceso y que después, la propia Herrero confesó que desde dirección se le insistía en que aquel show debía continuar. La periodista, después de esto, recibió un sinfín de críticas que le hicieron apartarse de los medios más visibles durante un tiempo. Otros, incluso él mismo, ubican el inicio de la ‘telebasura’ y el morbo en la entrevista que Jesús Quintero realizó a Rafi Escobedo, supuesto asesino de los Marqueses de Urquijo que terminó suicidándose días después del encuentro. Seguramente, ahora todo esto pasaría desapercibido. El morbo ahora es otra cosa. Ahora hay un programa por las tardes de Telecinco que llevan a rajatabla superar día tras día el concepto morbo. Nada se les resiste a Jorge Javier y los suyos. Intimidades de Rosa Benito y Amador Mohedano, aquel que se acuesta con aquella, la amante del otro, referencias sexuales en plena tarde sin ningún pudor… Pero ahora eso ya no es morbo, es otra cosa. La televisión, y en concreto determinados espacios, han ido tensando la cuerda hasta ver el límite del espectador. Sálvame sabe cómo hacerlo para que, aun traspasando límites, no se note que aquello es indecente para tales horarios. La Noria, en su día, cayó en su propia trampa. Reiteraré, y lo hice en su día, que lo que se cometió con el programa de Telecinco fue un complot desde el desconocimiento y el resquemor más absoluto proveniente de los medios sociales. Aquello que hizo Jordi González lo venía haciendo Jesús Quintero hace lustros, es más, publicó un libro y emitió un programa llamado Cuerda de Presos donde el peculiar presentador daba voz a reclusos de todo tipo: asesinos en serie, ladrones de guante blanco, canibales, etc. ¿Quién puso el grito en el cielo por aquel entonces? Nadie. Pero Quintero no trabajaba en Telecinco. Sin embargo, las entrevistas del onubense eran mucho más profundas en el crimen que lo realizado por el extinto programa de La fábrica de la Tele.

El morbo televisivo viene y va. Depende de quién se encargue de mostrarlo. Susana Griso adelantó sus vacaciones para cubrir el Caso Bretón al igual que, un día después, hizo Ana Rosa Quintana. La de Antena 3 fue tratada desde el respeto y con alabanzas, Quintana recibió críticas e incluso fue Trending Topic por su regreso morboso.

Ahora el morbo depende del programa, del presentador, de los colaboradores y de las habilidades de estos para maquillarlo. ¿Lo de Nieves Herrero sería morbo actualmente? Depende de lo bien que cayese entre los espectadores. ¿Por qué lo de Quintero no se ha considerado morbo cuando sus preguntas podían ser consideradas como tal? *(A uno de los presos condenado por asesinar a las víctimas y comérselas;  ”¿A qué sabe la carne humana?”) Eso señores, si hubiese sido en Telecinco se estarían recogiendo firmas para el cierre de tal programa que se atreve a realizar semejante pregunta. Quintero con su arte, su seriedad y su sencillez no recibió crítica alguna. El morbo viene y va. Camino de una décimo cuarta edición va el reality más morboso de la televisión y sigue alcanzando el 20% de share. ¿Qué es entonces el morbo?  Lo que se cataloga como morbo depende de la cadena. Unos son criminalizados y otros, haciendo lo mismo, son vitoreados. Pero el morbo es el mismo.

MALTRATO AL PERIODISMO                                                  08.12.2011

Por todos es conocido a estas alturas lo que ocurrió con la cantante Bebe el pasado fin de semana, pero es necesario seguir analizando el desplante y la mala educación de la pseudoartista.

La cantante extremeña presentó su disco en Madrid con temas como el que presumiblemente -si es que se puede presumir de ello- será su primer single. La torturadora carta de presentación se titula K.I.E.R.E.M.E; no es que quiera que ustedes/vosotros lean/leáis bien la palabra, es que la pseudoartista se pasa 2 minutos de la canción deletreando, con el consiguiente suicidio de la RAE, la palabra KIEREME que viene a decir QUIÉREME. Algo que resulta irrisorio después de la que lió en dicha presentación.

Tras un breve martirio musical, Bebe dio paso a una rueda de prensa que, al parecer, estuvo pactada con la compañía pero no consentida por la cantante. Cuando esta supo que después de darlo todo deletreando una palabra -con desatino- tenía que “soportar” las preguntas de los compañeros periodistas, Bebe comenzó a adquirir una actitud chulesca, grosera, maleducada y hortera de bolera. “Esto es lo más friki que me habéis hecho pasar en mi puta vida” -advertía la letrada cantante. Al parecer, Bebe jamás había pasado por una rueda de prensa, o eso es lo que daba a entender con sus palabras: “Menos mal que estáis los colegas aquí haciendo un poco de cobertura porque se supone que ahora los señores periodistas, con todos mis respetos, nos van a hacer alguna puta pregunta. Que si hubieran sido super detallosos -donde seguramente quiso decir ‘detallistas’, pero no tendremos en cuenta ellapsus linguae- podrían haberle dicho a la compañía ‘Oye, no vamos a preguntar’, pero bueno, entiendo que no se pongan en la piel del otro. Entonces, si vais a preguntar algo, bien, sino sois unos hijos de puta igual por hacerme que yo hable todo esto” . Las palabras de Bebe son intolerables.

 Merecía que los compañeros allí congregados hubiesen salido por la puerta. Me hace gracia la frase “…entiendo que no se pongan en la piel del otro” ¿De qué “piel” hablamos, de la de un artista que está presentado su disco y que, por tanto, necesita esa cobertura mediática o de la de unos periodistas a los que no ha dudado en faltar al respeto cuando, seguramente, hayan acudido a dicha presentación más por obligación que por otra cosa? Esto no quedó ahí, además la cantante amenazó a todos los asistentes con “enseñar las bragas” y concluyó la “rueda de prensa” de dos preguntas con un “que os follen bien”. ¿Merecen los compañeros periodistas un trato vejatorio como el recibido por parte de la decadente Bebe? Es evidente la respuesta.

La señorita cantante y/o compositora ha cavado su propia tumba musical con este nuevo disco. Posiblemente fuese una burda estrategia para que se hable de ella; pero, ha le ha llevado a perder seguidores, semiseguidores o gente que pasaba frente a su disco y se animaba a probarla. Estoy harto de artistuchos de serie B, de famosillos de tercera fila con no más éxito que un tema que rompió en su momento, con una serie que le ha convertido en un rostro famoso totalmente olvidable o con una película en la que tiene dos estornudos y una tos y ya, por ello, se creen tan estrellas como para maltratar a la prensa. Muchos de ellos no serían nada sin la cobertura de los periodistas. Algunos se escudan en la teoría de que “siempre preguntamos lo mismo”, de que “ponemos titulares tendenciosos” o de que “manipulamos la información”. En cuanto a lo primero, preguntamos -si se trata de una promoción- sobre lo que el “artista” en cuestión ha realizado en su carrera. Si lo tuyo ha  sido sacar dos discos de éxito relativo, se te preguntará por ello; si lo tuyo ha sido aparecer en dos series de share modesto, se te preguntará por ello; si lo tuyo ha sido salir comprando una chapata en una película de Almodóvar, se te preguntará por ello, cuando usted gane el Nobel de la Paz, no se preocupe porque, también se le preguntará por ello. Basta ya de atacar a la prensa desde la poltrona de una fama débil, cada uno obtiene las entrevistas que merece -lógicamente, en esto como en todo, hay profesionales y periodistas que algún día echaremos del corral- pero cada uno se labra su imagen. Desde mi experiencia, puedo decir que los grandes actores o cantantes han sido siempre los más educados, los más comprensivos y los más amables con la prensa, frente a un nuevo tufo de artistas de medio pelo recién salidos del horno que se atreven a maltratar a la prensa y a los que tratan de simples voceros.

Es necesario que la profesión se unifique, que empiece a sacar pecho y  comience a no cubrir actos de todos esos pseudoartistas que el tiempo pondrá en el último puesto del escalafón artístico. A todos los ”virtuosos” novatos pido que aprendan de los grandes. Lo de Bebe no ha sido más que una posición más visible de lo que pasa en muchas ocasiones a los compañeros. Algunos de esos maltratos no son visibles porque ocurren en la sombra, en la intimidad de los medios locales -más pequeños- pero, esto ocurre en algunas ocasiones y no debe permitirse. Basta de consentir a pseudoartistas que se aprovechen de la prensa cuando les beneficie y que la ataquen, la ignoren o la insulten cuando ya no sea necesaria para promocionar algo. Basta ya.

IRÓNICO VERANO                                                                              23.06.2011

Hemos alcanzado el solsticio de verano. Es un hecho. Según informaba ayer un reportero de España Directo, que podría ser un familiar cercano de Pedro Piqueras, informaba de que nuestra esperanza de vida va a descender en un año por la subida de las temperaturas y que la gente va a morir con más frecuencia en la etapa veraniega. Un dato apocalíptico, espeluznante. Que las temperaturas no cejan en su empeño de subir es cada año más evidente. El invierno y el verano cada vez se rozan más sin tener en cuenta el otoño y la primera. Pero tampoco nos podemos quejar, este año ha sido uno de los más lluviosos, los pantanos están al 90% y hemos cumplido a rajatabla el refrán de “hasta el 40 de mayo no te quites el sayo”, no todo es tan malo.

Los abrigos almidonados dejan paso a atuendos más estivales. El sector masculino se coloca esos insufribles piratas, ese quiero y no puedo, eso que está a caballo entre un pantalón y un short pero que terminan por quedarse en algo estéticamente desagradable. En la parte femenina, siempre más coquetas ellas, tenemos faldas, minifaldas e hilo dental. De todos los tamaños y colores. De todos los estampados y formas. Es un hecho que los diseñadores ponen más empeño en vestirlas a ellas que a nosotros los chicos.

Según rezan ya algunos informativos, periódicos y medios de comunicación venidos a más, este verano va a ser “cálido”. Este eufemismo me recuerda a aquella “desaceleración” de hace unos años que no dejaba de ser una crisis como un piano. Eso de “cálido” suena a que nos vamos a achicharrar, que a la sobra vamos a sufrir hasta 40º y que las carreteras van a derretirse bajo nuestros neumáticos. Pero siempre tenemos nuestras playas. Más limpias en unas zonas que en otras. ¿Quién no se ha hecho el muerto alguna vez, tontería a todas luces propia del ser humano, y ha huido despavorido del agua creyendo ser atacado por una medusa y no era más que una bolsa de plástico, una sandia o vete a saber qué? Algunas de nuestras playas no pasarían el test Don Limpio por mucho que se empeñasen.

Con todo esto, lo único que nos cabe es resignarnos, hidratarnos, abanicarnos, tumbarnos, bañarnos y disfrutar de este “cálido” verano que seguramente será el más caluroso desde 1957; como viene siendo tradición cada año. Eso sí, pasadlo bien que a partir de ahora, como dijo el reportero avezado, la muerte acecha con más asiduidad tras una sombrilla veraniega.

LA ENTREVISTA, DE ANA PASTOR                                     19.03.2011

Se ha levantado una polvareda de comentarios a cerca de la entrevista que la periodista y conductora de Los Desayunos de Televisión Española, Ana Pastor, realizó al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad.

Podíamos considerarla como “la entrevista“, no hablamos de un encuentro cualquiera, hablamos de esa entrevista que a cualquier periodista nos habría gustado hacer. El problema es que frente a ti, después de uno de los momentos más comprometidos de tu profesión, se presenten decenas de comentarios sobre la deliberada caída del hiyab que como respeto, Ana se colocó. Resulta incomprensible, que de “la entrevista” tan sólo se destaque ese momento. Estamos hablando de las declaraciones de uno de los presidentes que se encuentra en la cuerda floja de su mandato, rodeado a diestra y siniestra por revueltas sociales contra dictadores islámicos. Ana Pastor, sin duda, hizo un trabajo impecable.

No es fácil, y hay que romper todas las lanzas a favor de ella, ponerse frente a un personaje como Mahmud. Ana Pastor, como nos tiene acostumbrados, puso contra las cuerdas al líder político de Irán para poner en entredicho el discurso que llevaba aprendido de casa. Basta ya de que el invitado tenga que ser recibido entre algodones, basta ya de que el entrevistado ponga sus normas y exigencias ante las entrevistas y que el periodista en cuestión se limite a un cuestionario cerrado, revisado y coartado que previamente el entrevistado ha examinado con sumo cuidado. Ana Pastor hizo su trabajo, tratar de extraer la máxima información de ese encuentro. Las críticas, hubiesen sido de la misma manera si a su vuelta, tan sólo hubiésemos podido extraer cinco piropos y diez halagos por no dejar mal al entrevistado.

Ana Pastor es experta en extraer la información sin reparo, en intentar que el entrevistado no se vaya por peteneras, lanzando su discurso populista de siempre y las respuestas que todos queremos conocer queden en el aire para que el entrevistado de turno salga indemne y victorioso. No tienen desperdicio otras entrevistas que hemos podido ver de Pastor con algunos políticos. Mítico, por ejemplo, el encuentro con Maria Dolores de Cospedal quien tras alguna pregunta inesperada tuvo que beber agua para tragar aquella bola que le vino de sorpresa y que no supo esquivar quedando en evidencia. También destacable es la de Alfonso Guerra quien frente a las preguntas del futuro de Zapatero ante el partido prefirió callar en repetidas ocasiones adoptando una actitud chulesca, pasota y altiva. Pero si con alguna me quedo es con la que tuvo con Esperanza Aguirre. Dos mujeres de hierro, con permiso de la Thatcher, a ambos lados del ring. Una con mucho que preguntar y la otra, resabiada, con las respuestas muy estudiadas. Un combate interesante, cuando menos.

Volviendo al encuentro con Mahmud, resulta insultante para los que nos sentimos y queremos ejercer de periodistas, que haya algunos “compañeros” que calificaremos como pseudoperiodistas que frente a “la entrevista” tan sólo destacan que a Ana Pastor le cayó el velo en el fragor de la batalla. Eso es retratar la realidad y no lo de Millet. El quedarse en la paja de la entrevista, en la nimiedad, en lo insignificante que supone que a la periodista le caiga el hiyab durante la entrevista no es periodismo, es chismorreo del barato, del 2×1, del pague 3 y llévese 2, de la escuela sofista más insultante de la profesión. Que se considere que el hiyab caiga hasta los hombros de Pastor durante la entrevista más importante que cualquiera de los momentos estelares extraibles es preocupante. Con estas cosas, nos damos cuenta quién vale para esto y quién no, quién es un periodista avezado y quién quedará en el catálogo de la sección de oportunidades de una tienda apunto de la quiebra. Pero siempre hay quien considera que el momento “velo” es más destable que Mahmud crea que en Europa hay persecuciones por pensamientos ideológicos diferentes al de los partidos en el poder, que deje la sospecha de que Occidente ha proporcionado armas a los revolucionarios del régimen […] Mahmud lanzó una serie de preguntas a Ana Pastor poniendo en tela de juicio la actuación de Occidente frente a Oriente a lo que la periodista respondió que en España no están acostumbrados a que sean los perioditas quienes respondan a las preguntas en lugar de los entrevistados. Pero, no comparemos lo del “velo” es más importante que cualquiera de estas cuestiones.

Cínismo importante el de algunos medios cuando califican prensa rosa como periodismo basura cuando en momentos como estos la basura sale de los teclados, lass gargantas o los tweets de todos aquellos que en lugar de comentar la entrevista hablan de si hay o no hay velo.

EL PERIODISMO DEL DINERO                                               05.03.2011

La deformación de la información, del hecho noticioso, es cada vez más apabullante. Vivimos una era periodística fundamentada en dos premisas estrechamente vinculadas: la prioridad del continente frente al contenido y la información en manos de unos pocos.

La oligarquía informativa está tristemente sujeta a esos grandes grupos que moldean la información en pro de una cartera de oyentes, espectadores o lectores. Constantemente, entre fusiones y absorciones, entre idas y venidas, entre apariciones y remodelaciones de los medios; observamos que existe una pugna por conseguir el mayor número de seguidores relegando la información a un segundo plano.

El periodismo es un elemento amorfo; algo que no consigue encontrar una estructura fija ya que se va moldeando con el paso de los años y con las necesidades de empresarios y/o exigencias del espectador. Pocas radios quedan ya de aquellas que hacen ese periodismo casi onírico,  esa tertulias apasionantes donde la palabra coherente asume el papel principal de un debate fresco, polémico, encontrado, entretenido, informativo, culto, apasionante… Con más frecuencia se apuesta por programación vacía de contenido informativo. Ahora la moda es canción tras canción sin información alguna. No hablemos entonces de la televisión. La cadena por excelencia de la información como era CNN+ fue sustituida por un embrutecido reality que a su vez será eliminado para colocar una programación cuore dedicada a la mujer donde podemos o podrán disfrutar de una gran programación repleta de: cotilleos, de chismes o de erecciones del famoseo más casposo de esta nuestra sociedad rosa.

Hablaba también al principio de este nuevo sistema periodístico en manos de lo económico, del dinero para que todos lo entendamos. Lo contradictorio es observar como escuelas o universidades dedicadas a esto de la instrucción periodística apuestan por ese modelo donde la información se aparca a un segundo puesto y donde el dinero se insurge como elemento indispensable para convertirse en periodista. De esta manera, creamos estudiantes, futuros periodistas, a los que no se les fomenta o se les inyecta la chispa del buen periodismo. El buen periodista debe informarse constantemente del mundo que le rodea para saber en que lares anda caminando. El buen periodista no escucha la radio por obligación, se emociona al escucharla (cuando hablo de emoción no me refiero a soltar la lagrimilla, pero allá cada quién). El buen periodista debe defender su mundo informativo, la noticia, el periodismo aventurero, apasionante e intrépido. El buen periodista es el que vive repleto de iniciativa, el que no decae en el intento de formar parte de este mundo, el que intenta aportar su granito de arena…

No hay estudiante, y ahora no hablo únicamente de periodismo, que no viva pegado a la información de a lo que pretende dedicarse, vease: noticias, documentales, programas de televisión, de radio… Pero recordemos, no por obligación sino porque el cuerpo y tu devoción por la profesión a la que pretendas dedicarte te lo pida en alta voz. Si no es así, quizás a lo que pretendes dedicarte no sea tu verdadera meta.

Por tanto, el periodista de ahora debe luchar siempre por un mundo periodístico donde lo que prime sea la información, la buena comunicación y el contenido coherente; nunca por un mundo donde prime lo económico, la desinformación en titulares de 140 caracteres o el continente con 100 de pecho. Una época comunicativa que todavía puede salvarse.

EL TIEMPO “FÍSICO”                                                                  06.02.2011

Hablemos del tiempo. Pero no me refiero a ese tiempo referente al clima, conversación recurrente ante una incomoda situación de ascensor, me refiero al tiempo; a los minutos, los segundos y las horas que se suceden, a veces sin pena ni gloria, día a día, mes a mes y año a año.

Es inevitable que en muchas ocasiones sintamos que el tiempo vuelo, que nos atropella en un vago intento de querer detenerlo. La sensación de que tras un año viene otro con un abismo peligroso en su mitad es desconsolante. Existe un tiempo general, un tiempo para todos y del que todos somos parte activa, ese que sin quererlo sucede; después encontramos el tiempo de cada uno, ese que aprovechamos según nos convenga y quizás ahí esté la clave. El punto de partida para evitar un fin de año con la sensación de que han pasado de nuevo 365 días sin haberlos cogido en un vuelo, supuestamente, inevitable. Es tiempo individual es el que cada uno aprovecha haciendo las cosas que le hace feliz, ese que pese a que el tiempo global no se detenga conseguimos arrancarle de cuajo un rinconcito que nos pertenece para saborearlo y conservar la sensación de estar aprovechando esto a lo que han llamado vida. Podemos convertirlo en un via crucis interno y lamentarnos diciendo que esto pasa muy rápido, que la vida es muy difícil o que venimos a sufrir o bien podemos cambiar el chip, ser positivos, valorar la existencia temporal y manipular ese tiempo general a nuestro antojo, construyendo proyectos, sueños, compartiendo nuestro tiempo individual con el de los demás, reforzándolo con aventuras dignas de contar, con intimidades de sábanas aterciopeladas que conviertan las noches en tiempo detenido.

Lo que vengo a decir con esto, es que el tiempo no es algo abstracto, inalcanzable y ante lo que reaccionamos de una manera pasiva; el tiempo es totalmente manipulable y amoldable a nuestras necesidades o realizaciones. ¿Cuántas veces nos lamentamos de no haber podido hacer esto y aquello echándole la culpa al reloj? ¿Cuántas veces hemos perdido minutos con absurdeces problemáticas en las que nos regocijamos sin querer darle una solución? Perdemos el tiempo discutiendo, odiando a diestro y siniestro, quitándonos energía para construirnos un tiempo al que al final le faltan minutos perdidos en trivialidades. La solución a la velocidad del tiempo somos nosotros, en nuestra mano está detenerlo y disfrutarlo.

Ahora, si llega el 31 del año x y tenemos la sensación de haber perdido 365 (366 en el mejor de los casos), no hay más culpable que uno mismo ya que eres tu el que no se ha detenido a cumplir expectativas, a construir proyectos y a disfrutar sin perder tiempo en discusiones de fácil arreglo. Por tanto, el tiempo es individual y moldeable, y el aprovecharlo es cosa de cada uno.

“FRENILLOS” LINGÜÍSTICOS                                             22.01.2011

Resulta todavía, cuando menos alarmante, que nuestro idioma siga siendo vapuleado sin ningún temor. Diariamente podemos observar en nuestro paseo rutinario decenas y decenas de errores ortográficos que acechan en escaparates, anuncios, rótulos o periódicos de usar y tirar.
Este problema se mantiene por la comodidad que supone una comunicación entendible. El hecho de mostrar algunas palabras sin acentuar no es condición sine qua non para no entenderse.

El mayor problema de los hablantes es seguir pensando bajo un bulo infundado de tiempos inexistentes que las mayúsculas no se acentúan. Estas palabras, mayores de tamaño pero idénticas de corazón a sus hermanas las minúsculas, no deben ser marginadas, no se les debe arrancar de cuajo esa fuerza gráfica que otorga la tilde y que además da presencia. Allá por el 1792, cuando la Real Academia publicaba una de sus ediciones de la Ortografía de la Lengua Española, hacía constar la necesidad de colocar esa rayita, para muchos insignificante, sobre las mayúsculas que lo necesitasen. ¿Cuántas veces nos han vendido un CINTURON? ¿A cuántas clases de INGLES hemos podido acudir sin encontrar nada de lo prometido en el cartel? Esto de no acentuar mayúsculas, seguramente, proviene de algún personaje cansado de la historia que por no detenerse a reflexionar empezó a propagar la idea de que estas no debían acentuarse. ¿Son menos letras? La razón verdadera, y que muchos adoptaron como propiedad del escritor ordinario, es que en la antigüedad los sistemas de imprenta no estaban hechos para colocar la tilde en palabras mayúsculas.

Quizás ese sea un error muy extendido y sobre el que les invitó a contabilizar a lo largo de la jornada, se sorprenderán. Pero otro, no menos importante, es aquello de las abreviaturas. ¿A cuántas tiendas hemos acudido en horarios frenados por puntos? ¿Cuántos litros de agua hemos podido beber acosados por un final puntilloso? Los símbolos nunca llevan tras ellos un punto, a no ser que sea por encontrarse a  final de frase. Encontramos establecimientos que a su libre albedrío cierran y abren sin cargo de conciencia alguno. Muchas de ellas abren a las 10 hrs y cierran a las 21 hs, pero no son menos las que empiezan a las 8h. y terminan a las 20hs. Las abreviaturas nunca llevan una -s para marcar un plural ya que con la cantidad, si todos nos detenemos un poco, advertimos de qué cantidad, minutos o segundos estamos hablando. Tampoco llevan nunca punto, y verdaderamente, y esto es un secreto, no se llevan bien con los números y tienden a poner un espacio de por medio. Por tanto, bonito es el día que alguna de las tiendas abren a las 10 h y cierran a las 22 h, puntuales. Limpias, nítidas, sin aditivos ni caracteres inservibles.

Este tipo de incorrecciones pueden parecer absurdas, quisquillosas o un tanto molestas para aquel que esto del idioma se la trae floja, pero esto no sólo debe basarse en una comunicación lineal sin estructuración. El lenguaje tiene sus normas, sus reglas y debemos tratar de cumplirlas. ¿Cómo vamos a introducirnos en la ardua labor de conocer otros idiomas si apenas sabemos manejarnos (con corrección) en el nuestro? La palabra es el mecanismo perfecto para cualquier defensa. Es la manera de ser considerados así o asá. También es cierto que es difícil navegar de una manera estable cuando algunos medios de comunicación se empeñan en incumplir las normas de una Real Académica que cada año se tambalea con novedades lingüísticas más propensas al chavacanismo parlante que al academicismo más literal. He dicho.

EL AMOR, ESE INVENTO                                         11.11.2010

No pensaba hablar del amor en términos generales y no porque no sepa o no quiera, que de hecho ni se y tampoco se vayan a creer que quiero en demasía, pero cada vez oigo con más frecuencia aquello de “el amor es lo más importante” o “qué ganas tengo de enamorarme”. Ante tal subidón de azúcar en sangre al borde del colapso, reflexiono, edulcorado hasta las cejas, sobre lo que nos llega a embobaliconar el amor. Cuando se siente amor, cuando estás en esos días pre enamoramiento te conviertes en un ser vulnerable, ñoño, habitante del País de Nunca Jamás repleto de florecillas y susurros sirénicos que te someten a un sueño en el que todo te parece tremendamente bello. Recomiendas a tu amor secreto a tus colegas hasta para bajar la basura, le tienes en mente martilleandote la concentración y cuando estás frente a él/ella cambia tu personalidad por la de un teletubbie atotando (más si cabe) que te arranca la personalidad de golpe dejando tu DNI como único signo de vida.

Cuando estamos en las fases pre y durante, sobre todo al inicio del idilio, solemos dejar de ser nosotros, nos convertimos en personas tolerantes con cosas que en condiciones normales detestariamos; verle rascarse la orejilla disimuladamente nos parece hasta tierno; esto, conforme la rutina va marcando presencia y el aburrimiento marcando paquete, lo que era tierno pasa a ser el acto más detestable e inaguantable de ese ser que un día te hizo perder tu personalidad.

El amor, en mi opinión sobrevalorado, hinchado cual colchoneta veraniega, es aquello que hemos mamado desde pequeños, esa condición sine qua non no podías alcanzar tu madurez plena. Todos necesitamos una mano en el hombro, un beso a elegir destino o una caricia a punto de caramelo pero el amor también tiene esa cara B, esa cara oculta que te ata y te encadena, frente al que hay que justificarse y dar explicaciones, frente al que pierdes tu identidad, con el que, con el tiempo, sufres y disfrutas en 60/40 respectivamente y para los muy afortunados. El amor es un riesgo, un pacto en el que puedes salir vencedor o vencido.

¿SENTIDO CÓMO?                                                        26.10.2010

Últimamente me doy cuenta de que la gente cada vez busca más su beneficio propio. Busca sentirse bien pese a que su bienestar perjudique al del vecino.

A lo largo del día podemos observar diferentes casos que demuestran que la gente no piensa demasiado en la persona que tiene al lado. Tan sólo al iniciarse una conversación ya puedes observar como hay gente que no sabe mantenerse en grupo, que no sabe que no se debe dar la espalda, que en realidad es poco observador bajo consentimiento propio. Enfrascado en su propia perorata, mostrándose como el centro de atención gracias a su discurso obvia a todo el que le rodea fuera de los cuatro puntos cardinales de su mismidad.

Hablemos también de los ruidos. Cada vez es más escaso ese detalle de no molestar a la madrugada, de respetar horarios por solidaridad con el que duerme o deja de dormir. Seguramente, esa persona que con total tranquilidad emite ruidos, vocifera y grita a cualquier hora del día por el motivo absurdo que sea, en lo último que piensa es en si el vecino puede estar durmiendo, enfermo o simplemente se encuentre en el final de una película que dura ya tres horas bajo un halo de imperiosa tensión. Nada importa si uno mismo se lo está pasando bien.

Los menos puristas hablaran, quizás, de una mordaza que en pocas ocasiones te permitiría desenvolverte con normalidad si a cada paso tuviésemos que pensar en el que viene por detrás, en el que se acerca a nuestro lado o del que reposa con tranquilidad en el sofá de su casa. No les quito la razón pero tampoco la cedo al completo. No hablo de mantenerse en un silencio sepulcral casi imposible, no estoy diciendo que evitemos el movimiento por si emitimos corrientes de aire; hablo de convivir lo más cómodos posible en una sociedad hecha para todos y por todos. Es de sentido común que a ciertas horas no es conveniente ni necesario gritar, es lógico que en una vivienda compartida el tabaco u otras sustancias menos lícitas deben ser debatidas en cuanto a su uso.

Todo consiste en un consenso, en el uso del adormecido sentido común, en la puesta en práctica de la educación vapuleada cada vez con más frecuencia. No consiste en un pacto verbal ya que si todos los habitantes tuviésemos que ir casa por casa preguntando que le duele a cada uno no gastaríamos la vida de otra manera, consiste en un pacto con uno mismo, en pensar en lo que nos fastidia para evitar hacerlo al vecino. El dejar la compostura en casa  no es recomendable porque luego al salir a la calle podemos encontrarnos con ciertas lagunas en nuestra formación que acaben perjudicándonos; que acaben saliendo por el altavoz de un teléfono móvil para dar en la frente a todo el que se cruza contigo, que de la espalda al reunirse o que se fume de una calada las estructuras y normas de convivencia social.

EL SEGUNDO PASO                                          01.08.2010

No quería sumarme a la noticia de la última semana. No por no tener opinión sobre ello, que de hecho la tengo, si no porque estamos en un momento en el que existe un conflicto directo entre taurinos y antitaurinos y cualquier opinión está totalmente condicionada, una por la felicidad de conseguir lo que se buscaba y los otros por una rabia acumulada por comprobar que la, mal llamada, “fiesta nacional” va tocando a su fin.

Los bandos taurinos, entre ellos el Partido Popular, alegan que el fin de los toros en Cataluña se debe a cuestiones políticas, a nacionalismos que pretenden romper España. Si así fuese y por esa regla absurda, Canarias hace tiempo que dejó de ser España. Si en todo esto había una justificación del todo absurda era esta. Esta gente pro taurina buscan desesperadamente una explicación al hecho de que se les esté acabando el chollo, un por qué a que se comience a levantar la voz en contra de un salvajismo antediluviano. Como decía, estamos en plena agitación, ningún juicio paralelo llegaría a nada ni va a satisfacer ninguna opinión. Esto es cuestión de tiempo, cuando en 2012 se ponga en práctica la abolición nadie recordará la situación actual, los taurinos buscarán comunidades en las que todavía se practique la aberración animal y seguirán con sus vidas hasta que se consiga una nueva abolición y así continuamente.  Otra absurdez es aquello de la libertad con lo que a los taurinos se les llena la boca pero si no recuerdo mal el primero que no tiene libertad es el toro que desde su nacimiento está destinado a la plaza, a los correbous y a demás salvajismos pendientes de abolición. No intenten engañar a la gente, los antituarinos también están en contra de cualquier agresión que se le haga al toro no sólo a la de la plaza. Esto es el primer paso. Una vez conseguido esto se seguirá luchando contra otros maltratos animales. Como iba diciendo, los antitaurinos no pueden sentirse abanderados de la libertad porque no la practican correctamente. Primero por que niegan la del toro y segundo porque ellos también están imponiendo a todos los españoles que la sangría torera sea la “fiesta nacional”. ¿Han preguntado si yo deseo que esa sea mi seña de identidad, si deseo que el maltrato animal sea mi fiesta? Con ello también se está negando mi libertad y además mi libertad se ve manchada con la muerte de un toro en cada plaza. Sin embargo, con la negación a las corridas y atrocidades similares no hay mancha de sangre alguna sino todo lo contrario. De entre todas la réplicas la más chocante, demagoga e irracional es la que lanzaba Isabel Durán diciendo algo así como que los antitaurinos luchaban por el toro pero luego abortaban sin pensarlo. Cada loco con su tema.

También otras asociaciones de lucha contra diversas injusticias, no sólo de esta temática, muestran su malestar por la pronta resolución y alto poder mediático que se ha conseguido con el tema. Es comprensible dicho malestar pero no es momento de comparaciones si no de dar la enhorabuena por haber conseguido algo con la lucha y alimentarse del ejemplo y luchar con similares armas para conseguir lo propio para sus denuncias. Aquí no es el “tú primero que yo” porque al fin y al cabo todo son injusticias y deben ir erradicandose con el tiempo.

Lo que espero de todo esto es que tan sólo signifique un segundo paso (no olvidemos las Islas) para una sucesión de aboliciones contra el maltrato animal y que ello sirva a otras personas que luchan en paralelo por otras injusticias para seguir adelante porque con esto se puede comprobar que levantando la voz unidos por una injusticia se puede llegar a conseguir mucho.

PREJUICIOS                                                           15.05.2010

Me he dado cuenta, con el tiempo, que los prejuicios están a la orden del día. Estaba claro, y no es algo que yo descubra ahora, que todos, absolutamente todos, emitimos juicios de valor sin saber ni conocer aquello sobre lo que difundimos una opinión a priori. Quizás, con el paso de los años, me he dado cuenta de que los prejuicios se lanzan a gran escala sin ningún tipo de miramiento y lo peor es que algunas personas se sirven de ello para  aplicar el dicho sobre la primera impresión.

Quizás lo más dañino, no sólo para uno mismo sino para con las demás personas, son los prejuicios raciales. Aquellos clichés que se han venido implantando en nuestra carcomida sociedad a cerca de gitanos, árabes o asiáticos. Por norma general, una norma que alguien implantó después de conocer personalmente a cada uno de los gitanos (supongo) es que todos ellos son amigos de lo ajeno, vagos y maleantes. ¿Resultado?, rechazo directo de la sociedad hacia los gitanos quienes posiblemente trabajen más que muchos payos prejuiciosos que les dan esquinazo. Por otra parte, creemos que todos los árabes pertenecen a bandas armadas, que montan con premeditación y alevosía emboscadas nocturnas contra los españoles de bien. Una nueva negativa infunda o mal fundada sobre casos aislados. Nos molesta que la gente de bien, pudientes por naturaleza y camastro, miren por encima del hombro a los curritos que trabajan de sol a sol para intentar mantener la nevera con algo de sustento. Pero, sin embargo, no importa a esos curritos mirar por encima del hombro a grupos raciales, originalmente poco pudientes. Seguimos marcando a fuego que nosotros somos un país o sociedad “desarrollada” y ellos siguen en crecimiento.

Son cuestiones de hecho creadas a través de casos aislados, cercanos o lejanos, sobre los que todos dicen tener conocimiento y la autoridad moral suficiente como para cerrarse en banda y marginar prejuiciosamente. Vivimos de una manera totalmente selectiva. Elegimos lo que queremos y seleccionamos a priori, no sólo desde la razón lo que consideramos a nuestro supuesto nivel. A lo largo del día escogemos aquello que nos llama la atención y sobre lo que vamos a mantener una valoración. La vista, una mirada, ya es selectiva. Con ella buscamos y nos detenemos en aquello que nos llama la atención por atractivo u horroroso que nos resulte. Una vez recogida dicha información, la relacionamos con el sujeto en cuestión y comienza nuestro prejuicio que dictaminará como reaccionar ante el estímulo.  Sé que es difícil que nuestro sistema de razonamiento selectivo deje de emitir juicios a priori pero es un esfuerzo que hay que buscar e intentar conseguir. Si nos detuviésemos a conversar con la persona a la que hemos decido censurar quizás acabaríamos sorprendiéndonos y comenzaríamos a ver las cosas de otra manera. Pero, lógicamente, esto supone un trabajo y el ser humano por naturaleza es vago. Ven, un nuevo prejuicio.

Este sistema de opinión mal aventurada también es apoyada por los medios cuando una asesinato viene de manos de un negro, cuando un robo ha sido realizado por una banda del este o cuando un gitano ha amenazado a un payo. Es información de más, seguramente emitida desde el rincón prejuicioso de los redactores y jefes en cuestión. Esa perseverancia distintiva es la que provoca que todavía siga existiendo diferencias entre razas, grupos sociales y demás.

MIGUEL DELIBES, MÁS QUE PALABRAS                     13.03.2010

Nos deja un grande de la literatura. Uno de esos escritores ante los que siempre te sentirías pequeño aunque escribieses el best seller del siglo. Miguel Delibes fallece a los 89 años tras arrastrar una enfermedad durante una larga temporada. El escritor murió sin apenas darse cuenta.

Un santo inocente que nos regaló grandes obras que jamás podrán ser olvidadas ni superadas por ningún autor. Cuando grandes personas de la historia cultural del mundo desaparecen queda un vacío que es lógico que nunca nadie pueda llegar a llenar. Cuando estos maestros, de los que todos podemos aprender diariamente, ya no nos dan clases de elegancia cultural, los que intentamos aspirar a escribir medianamente correcto, nos quedamos desorientados ante un mundo literario por el que transitamos convencidos de que nunca surgirá nadie que pueda continuar encaminándonos. Cuando la gente que ha creado la base de la cultura a través de sus obras va desapareciendo te preguntas si la literatura continuará perdiendo sin que nadie  pueda ir colocando los ladrillos que van cayendo.

Miedo me da que, este lenguaje que va entrando con calzador contaminado de mensajes móviles, mails y otros virus de la literatura, acabe imponiéndose y finalmente encontremos libros cifrados en SMS. Intento pensar que las universidades continúan llenándose y los catedráticos continuando formándose para que la Real Academia de la Lengua nunca pueda ser atacada con esta serie de virus, troyanos malditos que intentan atacar sin piedad alguna. Miguel Delibes y otros autores que desgraciadamente ya nos han dejado, nos han dado los instrumentos para construir la polis literaria y nosotros tenemos que intentar conservar las calles sin papeles ininteligibles en el que en lugar de con Hola nos saludan con un Ola. Escuchaba yo a uno de estos contaminadores de la literatura que instaba a voz en grito a que se eliminase la hache de nuestro alfabeto ya que según él, si no sonaba, ¿para qué estaba? La pregunta cae por su propio peso por presumir de estúpida. La hache es patrimonio de la humanidad, y la Unesco debería pensarse el hacerlo oficial.

Esperamos, (espero) que estas trágicas desapariciones no nos lleven al caos literario en el que muchos de estos ignorantes que atacan nuestras haches acaben haciéndose con el control de nuestro idioma convirtiéndolo en un sin sentido, en un chóped de palabras incomprensibles, repleto de consonantes y rigiéndose por la fonética de nuestra lengua en lugar de por lo correcto de nuestra escritura.

Miguel Delibes, gracias por tus palabras

20 AÑOS DE SENTIDO COMÚN                     15.02.2010

Lo admiro. Si algún día me preguntasen quién es la persona a la que más he admirado en mi, todavía, corta vida diría si dudar, Nelson Mandela. Todos, a medida que andamos en la vida vamos creando y dejando detrás una historia. La de unos más emocionante que la de otros. La de Madela (Dada) es absolutamente alucinante. Durante su niñez creyó que los dirigentes ingleses que llevaban Sudáfrica eran gente respetable, incluso llegó a sentir cierto aprecio por ellos. Conforme fue avanzado la historia y el fue ganado en edad y en experiencia, comenzó a descubrir cosas que le hacían cambiar su opinión sobre los ingleses.

El temido, odiado y estúpido apartheid fue el mayor quebradero de cabeza de Rohhaba Mandela (el que crea problemas, en xoxa) Un movimiento de la raza blanca que apartaba de cualquier ámbito a la raza negra. No podían mantener relaciones sexuales dos personas de diferente etnia, los amantes sorprendidos tendrían que someterse a 7 años de cárcel. Se alegaba que lo que se pretendía era alejar a los hombre de raza blanca de las chicas de raza negra para protegerlas de los malos instintos de algunos blancos. Me llamó la atención, leyendo la vida de Madiba (Mandela) la historia de una mujer a la que le fue oscureciendo la piel y la familia acabó saliendo disparada dejándola abandonada, supuestamente, porque estaba convirtiéndose a la raza negra, argumento del todo descabellado. Durante años, la raza negra mantuvo una lucha, prácticamente dialéctica y, en ocasiones ni eso, contra los defensores del apartheid. Finalmente, al ver que no se llegaba a un buen entendimiento, Madela, decidió, muy a su pesar, comenzar una cruzada armada para defender unos mínimos derechos para los negros. Con el número 46664 ingresó en prisión por un total de 27 inmerecidos años. Las condiciones eran infames, trabajos forzados en una celda en la que cabía poco más que una cama y todo por pertenecer a otra raza, otras ideas y una manera más razonable de ver la vida. Se lo quitaron de encima encerrándolo y desestimando cualquier petición de liberación.

Casi 30 años después, en el 1990, Madiba abandonaba su largo cautiverio. En 1994 consigue proclamarse Presidente de Sudáfrica tras una convulsa lucha. Una vez en el poder, cree que está en su mano cambiar la mentalidad de la gente. La raza negra no podía creer, y eso se le echó en cara al líder, que en el equipo oficial de Rugby sudafricano se siguiesen manteniendo los colores del poder inglés en el terreno sudafricano que no dejaba de vincularse con el apartheid. Madiba decidió reunirse con el capitán del equipo para pedirle que ganasen el partido decisivo. El triunfo y la lucha en el campo hermanó a las razas blanca y negra celebrando la victoria de una sola nación alejada de ningún color.

Luchó, perdonó y levantó la cabeza con fuerza bajo el sometimiento. No podía ver como se les consideraba inferiores solo por tener un tono  de piel distinta. Siempre marcados con el dichoso pass que no era otra cosa que un signo de esclavitud. Ahora, por fin, podemos celebrar 20 años desde que Mandela fue liberado y continuó cambiando el mundo

PORNO HABLAR                  14.06.2009

Señores, el debate está servido. Hagan juego: porno ¿arte o desfase? Hace unos días el director porno, Ramiro La Piedra, destapaba ciertos vicios que existen en el mundo del cine porno. “Epifanía de un rodaje porno” es el primer libro del director porno en el que habla de drogas, alcohol, desfase y copular por copular. Parece ser, según narra, que la cocaína va y viene antes y después de las escenas. En estos momentos recuerdo cuando en un programa de televisión una “actriz” porno defendía que su gremio es comparable e igualitario al de los actores de cine convencional, “Nosotras también somos actrices”-decía. Perdoneme que lo dude. El arte actoral o interpretativo es un talento exquisito y para nada rebajable al mundo del cine porno. Ya imagino a los “actores” porno antes de una escena preparando su papel a través del método de la memoria emotiva de Stanislavsky. No me sean cínicos, no defiendo que en el mundo actoral convencional no existan las drogas ya que cada uno es dueño de sí mismo y puede hacer de su papel un sayo, lo que no tolero es que se comparen ambos mundos ya que distan estrepitosamente el uno del otro. El cine porno tiene una esencia que es la copula, lo demás es superfluo o díganme ustedes si hay gente que vaya a analizar como hace la señorita de sirvienta, que matices le da a su interpretación antes de abalanzarse sobre el macho de bragueta floja que aparece por la puerta. Por otra parte, el cine porno contiene un machismo desmesurado muy impropio del cine convencional. Las mujeres son reducidas a simples muñecas hinchables latentes sin más que hacer o dejarse hacer. Centrémonos y separemos los términos, un, mal llamado, actor porno no es equiparable al actor tradicional. Me parece una falta de respeto que se intente tender a la aproximación. Otra de las cosas de las que hablaba LaPiedra, además de desvelar la farsa de Nacho Vidal, uno de los actores más agresivos en escena, también hablaba del poco control ante el VIH. Chanchullos de patio de colegio, chismes de pasillo de tasca para acabar falseando los controles de algo tan serio como el SIDA. Díganme, si estas asignaturas pendientes quedan en el empollón (perdonen el término) cine convencional. Para colmo, el antes citado director, anuncia que ahora, victima de sí mismo, quiere dedicarse al respetable mundo del cine.

Hagan juego señores: ¿habrá escenas de sexo en su primera película de cine tradicional? ¿Tendrá algún valor o acumulará polvo en rotatorios de gasolinera? No lo sé, lo único que espero es que se ubiquen las cosas en su sitio y este mundillo se mantenga de la manera más digna.

ESTO NO ES JUSTO                                   10.05.2009

”Me llamo Sam, tengo 11 años, recopilo historias y hechos fantásticos, tengo leucemia. Cuando leas esto, probablemente ya habré muerto”. Esto es lo que rezaba la contraportada del último libro que me leí hace unos días. Mucha gente me sometió a un rápido juicio viniendome a decir que era un libro demasiado triste y con el que iba a llorar, y ¿qué? -contesté yo-. Existe un miedo atroz al sentimentalismo, a la lágrima fortuita que aparece al final de una historia. El llorar es una manera de limpiarse por dentro, de desahogarse y expulsar problemas que quedaron sin resolver, emocionalmente, en el pasado y que ahora llegan a tener un fin. Este libro me ha ayudado a la reflexión de un tema al que no le tengo ningún pánico, la muerte. Opino que no existe miedo físico a la muerte si no más bien psicológico, de objetivos. Aquello de irse para el otro barrio sin haber cumplido lo que realmente queremos, aquello de no decir a los que nos rodean lo que realmente opinamos, sentimos o pensamos de ellos para con nosotros. Sam, el niño protagonista de la historia, nos conduce con gran maestría por el camino hacía un final anunciado. Durante dicho recorrido, se hace y nos plantea a nosotros, de manera indirecta, ciertas preguntas, según él o la autora (Sally Nicholls),claro está, preguntas a las que nadie contesta: ¿Cómo sabes que te has muerto? ¿Por qué Dios hace que los niños enfermen? ¿Adónde vas cuando te mueres?…  Son cuestiones sobre las que se ha elucubrando durante años e incluso siglos. Podíamos remontarnos a las teorías platónicas obre la migración del alma pero no hay tiempo, podíamos hablar largo y tendido sobre las teorías religiosas y no llegaríamos a un acuerdo… Lo que si que esta claro, es que la muerte es, ha sido y será un tema de preguntas incontestables, en algunos casos tabú y a otros seguramente no les parecerá justo pero cuando aceptamos esta aventura ya contábamos con esa piedra en el zapato. Lo único que podemos hacer es convivir con ello hasta que el trato acabe. El miedo a la muerte es innecesario, absurdo y en ocasiones perjudicial para uno consigo mismo y para los que le rodean. Ese miedo psicológico es en cierta manera solucionable eligiendo por ti mismo, errando por ti mismo, queriendo por ti mismo, luchando por ti mismo y siendo tu mismo. De esa manera podemos vivir de forma más tranquila con ese miedo. Quien sabe quizás luego alcancemos el limbo y desde allí lo veamos todo mejor. ¿Qué diran de nosotros cuando ya no estemos? Siempre podemos aprovechar esos 15 minutos que el cerebro nos da de margen antes de irnos por completo. Que le vamos a hacer, C’est la vie.

CON EL MIEDO POR EL MIEDO      29.04.2009

Por si no teníamos suficiente con la tan presente crisis surge la gripe porcina. Este virus, naciente en Méjico, ha llegado ya a nuestro país y si me apuran, y más en mi caso, hasta mi provincia. En el país azteca, desgraciadamente, este bacilo es mortal. En cambio, en nuestro país, por el momento, no llegará hasta tan triste final. La nueva ministra de sanidad, Trinidad Jiménez, con total transparencia, necesaria en estos casos, ha planteado el problema y en cierta manera a querido tranquilizar a los ciudadanos ya que como he dicho anteriormente el virus en nuestro país no alcanza tal magnitud. Pero no se vayan que ahí no termina la cosa, hace unos días el astronauta Pedro Duque comentaba que dentro de unos 30 años un meteorito chocará contra la Tierra. ¿Qué riesgo verdadero existe en estas afirmaciones? Bastante escaso, el meteorito está siendo estudiado ya que actualmente se encuentra cercano al Sol. El asteroide, en un principio no impactará contra la Tierra lo que si que hará es pasar cerca, existe un riesgo mínimo que por el campo magnético de la Tierra el asteroide sea atraído y por ello llegue a colisionar pero el impacto es casi improbable. Y ahora me pregunto, ¿por qué existe la imperiosa necesidad de inyectar miedo a la gente así porque si? Recuerdo que escuchando “la Ventana”, de Gemma Nierga, periodista a la que admiro aunque esta vez me decepcionase, tratando el tema del contagio porcino, repetía reiteradamente que estábamos ante una pandemia cuando constantemente los expertos le decían que era pronto para aventurar tal hecho. Ella se empeño en nombrar ese vocablo tan alarmante, no tanto por la palabra  sino por lo que supondría una pandemia. Lo mismo digo de Duque, que necesidad tiene él de alarmar a la población con un hecho del que faltan 30 años y que no es del todo seguro que vaya a suceder. ¿Qué necesidad existe de meter miedo sin ton ni son? ¿Quién sale ganando con este morbo innecesario? La gente ya tiene suficiente con la horca asombrosa de la crisis, ¿para qué más? No pido un, “ojos que no ven corazón que no siente” si no una clara transparencia y un nivel de alarma correspondiente a los hechos ya que al ejemplo de la pandemia el mayor riesgo se encuentra en (1-4%), es decir, totalmente escasa para la saturación amenazadora que se intenta dar mediaticamente. Con el miedo por el miedo al final todos ciegos.

CON SU MISMO         29.12.2008

Ausente crisis por la que estamos paseando. Calles intransitables, centros comerciales a rebosar… ¿Quién dijo desaceleración económica? En estos momentos navideños, de paz, amor y felicidad nadie quiere oír hablar de desgracias en sus bolsillos, hay que gastar el dinero aunque no se tenga, ¿qué después me encuentro en números rojos? ¿qué importa eso? pero he comprado lo que me ha dado al gana en navidad bajo la morfina de las luces y olor navideño.

Siento cierta reticencia a caminar por el centro de mi ciudad por estas fechas, la gente parece absorta en su mundo de comprar todo y para todos cuando durante el año no se han podido tragar. No solo siento rechazo hacia esos millares de bolsas que cuelgan de las manos de los viandantes si no que en cierta manera ese rechazo lo siento hacia mi mismo cuando me doy cuenta de que también he caído en el consumismo fácil y más cuando paso junto a gente que se cubre con mantas y extiende su mano congelada para pedir 5 centimos de los 100 euros que te has gastado en regalitos absurdos que acabarán abandonados en los cajones de su destinatario. Pero señores, esto es la navidad. Por estas fechas florece en nosotros, de una manera casi absolutista, el deseo de comprar de manera compulsiva, el hecho de quererlo todo y decidir que en navidades es el momento idóneo para comprar. ¿Ústedes se preguntarán por qué? Pues bajo mi inocente, y seguramente erróneo, punto de vista; creo que durante el año hemos acumulado miedos, varios, ausencias, decepciones que todavía no han sido liberadas y es en estos momentos de estampa de cuento de Dickens cuando ayudados: por los cantos, las aglomeraciones o  la excesiva iluminación nos llevan a desahogarnos, a quedar en paz con nosotros mismos de una manera totalmente materialista.

Pero no se fíen de lo que les prometan por navidad, no crean un te quiero en estas fechas, puede existir la posibilidad de su certeza pero seguramente es elaborado por el éxtasis y la sonrisa inútil de la navidad, ¿de qué si no iban a existir los incumplibles retos de año nuevo? Es evidente, se promete en plena juerga, entre copa y copa, entre recuerdo de lo fingido y turrón del duro. Pero eso en una semana, vuelve a la realidad.

Por cierto, Feliz Navidad, disfruten de 2 semanas de falsa realidad!!

FALSA EVOLUCIÓN                28.10.2008

Durante estos últimos días el sexo ha aparecido en mi vida como nunca y no hablo ya de la práctica si no de la teoría o de su función social. En un principio el tema ninfomanía parece más recurrente que nunca, pero ciertamente es como se viene planteando,  pese a estar en pleno siglo XXI las mujeres siguen siendo mal vistas por disfrutar o pensar en sexo en cambio el hombre sigue quedando como el machito de escuela, al que verle pensar en sexo es algo tan habitual que hasta nos llega a hacer gracia. ¿Por qué la mujer no puede sentir lo mismo hacia el sexo que un hombre? ¿por qué se continúa con esos clichés del siglo XIX cuando la mujer era relegada a tareas del hogar y para que el hombre, después de la jornada de trabajo, se desahogase? La respuesta a esas preguntas es la falsa evolución, es decir, el hacer creer que tu mente camina hacia el futuro cuando todos sabemos que quedó anclada en tiempos peores y que todavía está durmiendo y sin animo de levantarse. Chicos las mujeres hace años que cogieron carrerilla y hace años que nos soltaron de la mano y pasaron a un mundo superior donde el razonamiento sobre este u otros temas adquiere otro color con mucho más sentido.

Las mujeres no nos necesitan para disfrutar del sexo, vayámonos haciendo a la idea cuanto antes, en cambio, mucho hombres babean con un pezón al descubierto sea por el motivo que sea, ya sea arte o un desnudo natural, tiendo a la generalización porque quizás es la vía rápida pero me consta que no todos caemos en el error de no saber distinguir. Quiero decir, que la mujeres son capaces de mirar y controlarse, de mantener relaciones sin necesidad de presumir y de saciarse individualmente sin necesidad de nadie. En este punto hay que tratar el concepto ninfomanía, si nos fijamos en lo que nos dice la RAE, no aparece ninfomanía como tal sino “furor uterino” y dice algo así como: Deseo violento e insaciable en la mujer de entregarse a la cópula. ¿Qué pasa con nosotros si se supone que nosotros queremos sexo todo el día? ¿Por qué la ninfomanía se relega solo a la mujer? ¿Y los hombres? ¡¡¡Yo también quiero ser ninfómano!!

Bromas a parte, lo que vengo a decir es que la mujer hace tiempo que cambio su perspectiva de vida, quien piense que tan solo debe quedarse en casa y que sus ganas de sexo coinciden con las de la pareja esta altamente equivocado, sus ganas de sexo son las mismas que las nuestras. Quizás no lo demuestren tanto pero eso es cuestión de elegancia, a nosotros lo de hacernos los machitos se nos ha dado siempre de miedo. Déjense de  tonterías, el primer avance sería eliminar la palabra ninfomanía de los diccionarios, el segundo que algunos hombres acabasen de evolucionar y el tercero que el disfrutar del sexo, a la hora que quieras, cuando quieras y como quieras no es malo, ¿a quien haces daño?

Por otra parte no solo existe el tema de discusión entre sexos sino que la mente de muchas personas sigue siendo asombrosa. Estos días he estado haciendo una experimento sociológico; vamos, era sacar el libro de “Diario de Una Ninfomana” en el metro y ya tenía 10 miradas puestas en mi, unas con tono de asco, otras extrañadas y otras que pasaban por ahí. ¿Por qué esto sigue siendo un tema tan tabú y tan mal visto en la sociedad? ¿Porqué esa gente que te mira es la que menos debería hacerlo? Son sin sentidos que me han hecho soltar más de una carcajada de buenas de las mañanas. El retraso sigue estando en las calles señores, es un hecho, volvemos a la falsa evolución: es nos intentan vender en televisiones el “vivamos el sexo sin tapujos” y después se censura la palabra “ninfomana” de un cartel cinematográfico que choca de cara con los carteles de mujeres desnudas y torsos masculinos a punto de coger un catarro. Cosas incomprensibles que me siguen sorprendiendo y que creo que me seguirán sorprendiendo por mucho tiempo, pero que le vamos a hacer, así es el negocio de la falsa evolución.

PENSA MIENTO   30.09.2008

Aventurarse a escribir sobre los pensamientos o los sentimientos no es tarea fácil. Si nos ponemos a analizar las mentes de cada uno que nos cruza la mirada por la calle entramos en mundos muy diferentes. Cada persona crea su propio universo mental y es totalmente diferente al de otra gente. Si algo tiene a destacar los pensamientos es que son intrínsecos de cada persona, los pensamientos de uno no se repetirán en la mente de otro ya que en ambos influirán diferentes cosas: la manera de percibir la realidad, el como le afecten las situaciones, la manera de entender las cosas… Nosotros procesamos decenas de pensamientos a la hora y más si somos gente dispersa y tendemos a cambiar de tema con cualquier cosa que llegue a nuestros sentidos.

Los pensamientos que podamos tener a la edad adulta son modelados por lo que, y perdónenme la expresión, mamamos en la infancia. Constantemente vemos reacciones en la gente que son secuelas de situaciones vividas en la infancia. ¿Recuerdan la de casos que aparecen de esos padres que secuestran y violan a sus hijas? A parte de otros factores, seguramente, esa persona haya recibido un mal trato, que no un maltrato, en su infancia. Ausencia de cariño paterno, vejación escolar… todo ello lleva al individuo a creársele una falta total de autoestima y un complejo de inferioridad galopante. Lo que vengo a contar con esto, es que a la hora de elucubrar pensamientos se ponen en juego miles de elementos, entre ellos y con un porcentaje elevado, lo que hemos pasado durante la infancia. Los pensamientos cabalgan por la mente sin ton ni son. Pocos captan nuestra atención plena y decidimos atenderlos y desgranarlos para solucionarlos como debe de solucionarse.

Amor, trabajo, salud, dinero… aunque parezca una canción no lo es, son los temas que más pensamientos nos crean, que más sentimientos producen ya sea: estrés, ilusión, alegría o tristeza. Los pensamientos van estrechamente ligados a los sentimientos. En este punto ya hablaríamos de pasionalidad o visceralidad, unos se dejarán influir más por la reflexión y otros lo harán por el apego y cariño que puedan sentir hacia el tema tratado. Por ello vuelvo a insistir en que cada uno es dueño de sus pensamientos y por tanto de su dolor, su alegría, sus lágrimas o sus sonrisas.

En conclusión, tanto los pensamientos como los sentimientos están construidos por muchísimas cosas tanto externas como internas. ¿Pensará igual alguien que viva bajo una dictadura que el que viva en democracia? ¿Reaccionará igual ante el amor alguien que ha sufrido en sus relaciones que el que entra “virgen” a una? ¿Tendrá el mismo concepto del dinero un economista que un mendigo? Los pensamientos vienen y van en las personas. En nuestro cerebro está el escoger cuales deben quedarse y reflexionarse y cuales no.

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